Cómo hacer aceite de cannabis contra el dolor

Cómo hacer aceite de cannabis contra el dolor

El CBD es uno de los principales cannabinoides presentes en la planta del cannabis. Tras el reconocimiento de la ONU sobre su uso medicinal, el estudio de sus propiedades analgésicas ha crecido de forma exponencial en todo el mundo, así como el interés por saber cómo hacer aceite de cannabis para combatir el dolor de forma natural. 

Si este es tu caso, estás en el sitio adecuado. A continuación te contamos el proceso desde el principio.

Cultivar y cosechar la planta de cáñamo

Antes de explicar cómo hacer aceite de cannabis, debemos empezar por el origen de todo: obtener la materia prima. Para empezar, debemos elegir semillas de cálamo con alto contenido de CBD, de venta en tiendas especializadas. También hay que escoger entre un cultivo de interior o de exterior: el primero tiene la ventaja de poseer un total control sobre humedad, temperatura, luz, etc., aunque presenta mayor coste, mientras que el segundo es económico, aunque es cierto que genera menores rendimientos, ya que solo permite una cosecha al año. Además, depende mucho de los cambios y factores climáticos que pueden destruir o retrasar la floración de una plantación.

La fase de crecimiento de la planta de cáñamo, al igual que en cualquier otra planta, es determinante para obtener una flor de calidad que pueda ser posteriormente procesada para el fin que se quiera que, en este caso, es un aceite con alto porcentaje de CBD. Los nutrientes del sustrato, el agua y su pH, la humedad, la temperatura, la cantidad de luz y la circulación del aire son agentes esenciales a tener en cuenta durante el desarrollo de la planta.

Elección: cepas ricas en CBD

Es muy importante elegir la cepa correcta para asegurar una alta calidad de los cogollos. Asimismo, se debe optar por una cepa con alto contenido en CBD y baja cantidad de THC; tanto para evitar problemas legales derivados del exceso de THC como para eludir los efectos psicotrópicos de esta sustancia. En la actualidad, la cantidad legal permitida del contenido de THC en los aceites de CBD debe estar por debajo del 0,2%.

¿Cómo obtener el CBD?: métodos de extracción

Otra de las fases indispensables a la hora de hacer aceite de cannabis es la extracción. Este proceso se centra precisamente en separar el CBD de los cogollos o de toda la planta. Es necesario tener en cuenta que, para conseguir un producto final puro, concentrado y específico para su uso terapéutico, debemos conseguir separar el THC del CBD. De esta forma, se logra una alta concentración de esta última sustancia para que sea mucho más efectiva en el organismo, sin sufrir los riesgos para la salud o efectos psicotrópicos no deseados que pueden provocar en las personas las altas concentraciones de THC.

Existen varios métodos para la extracción del CBD, aunque no todos ofrecen los mismos resultados. Normalmente, lo que se quiere conseguir al hacer un aceite de cannabis para uso terapéutico, como paliar el dolor, es un extracto de CBD puro y libre de tóxicos, de modo que su aplicación y sus efectos sean totalmente seguros.

Cómo sacar el CBD de la planta para hacer aceite de CBD

Extracción de CBD con aceite de oliva

Este tipo de extracción del CBD es bastante popular por su facilidad y porque es un proceso natural y económico. Además del aceite de oliva, también se pueden utilizar otros tipos de aceites para extraer el CBD, como el de coco o cáñamo. Estos son los pasos a seguir:

  1. Cortar las flores en trocitos pequeños y uniformes con ayuda de un grinder o un cuchillo.
  2. El segundo paso se llama descarboxilación y lo explicaremos más adelante. Lo que hay que hacer es hornear trocitos de flores extendidos en una bandeja a 110º durante aproximadamente una hora o hasta que las flores estén crujientes y con un tono ligeramente marrón. 
  3. A continuación, pasamos al proceso de extracción de la sustancia que nos interesa para hacer el aceite de cannabis: el CBD. Para ello, se utiliza una cacerola para baño maría, colocando las flores y el aceite en la parte superior y agua en la inferior, calentando lentamente y a fuego lento durante casi tres horas, hasta obtener un tono verde amarronado en la hierba.
  4. Pasado ese tiempo, se apaga el fuego y se separa el bol con las hierbas y el aceite de la olla. Luego, se ponen las hierbas en un filtro tipo estopilla y se empuja hacia abajo con las manos para sacar todo el aceite posible y que caiga en un recipiente de cierre hermético. ¡Ya tienes aceite de CBD preparado! Consérvalo lejos de la luz en un lugar fresco y seco.

Extracción con disolvente líquido

Otra forma de aislar el CBD para conseguir hacer aceite de cannabis es mediante la mezcla de las hierbas, previamente descarboxiladas con un disolvente. Se suelen emplear tanto tallo como flores, y se utiliza etanol, propano o butano, hirviendo uno de estos elementos junto con las hierbas en una cazuela. El químico aplicado absorbe los cannabinoides no deseados y luego los elimina por evaporación, dejando solo los componentes beneficiosos de la planta entre los que se encuentra el CBD. Hay que asegurarse de que el producto que utilicemos se elimine totalmente del CBD, ya que podrían ser nocivos para la salud. Esta técnica es la más tradicional en la extracción de todo tipo de plantas.

Extracción con CO2 supercrítico

Esta es la forma profesional de extraer CBD. Para ello, se necesita una máquina específica bastante cara, además de requerir experiencia previa. Los resultados que ofrece este método son los mejores en la actualidad, ya que genera un aceite de CBD  concentrado muy puro y de alta calidad, seguro, libre de contaminantes y químicos y respetuoso con el medio ambiente. 

Consiste en la manipulación del CO2 para que llegue a un estado entre líquido y gaseoso, motivo por el que se denomina supercrítico. Se bombea a través de un solvente orgánico en un proceso totalmente controlado con el fin de conseguir los cannabinoides y terpenos deseados sin que sufran ningún daño o contaminación, y separando de ellos de forma eficaz los restos de otros componentes de la planta no necesarios para conseguir un aceite de CBD puro y de alta concentración.

Descarboxilación del CBD

Descarboxilar hojas, flores, etc., es el proceso por el que los ácidos cannabinoides de la planta pasan a ser cannabinoides activos mediante calor. Con esa técnica, el ácido CBDA se transforma en CBD, que es la sustancia que posee propiedades beneficiosas e ideales para usos medicinales. De forma casera, podría hacerse poniendo las flores en el horno a 110º por aproximadamente una hora, pero profesionalmente requiere un proceso más complejo, que a su vez asegura resultados más precisos, sin pérdida de propiedades del CBD.

Purificación del CBD

Aunque los métodos anteriormente explicados pueden proporcionar un aceite de CBD aceptable, los métodos empleados por empresas que aseguran un desarrollo de productos eficaces y con propiedades terapéuticas garantizadas incluye también la purificación del CBD. Este paso se lleva a cabo durante el proceso de extracción de CBD, donde la obtención del aceite de cannabis por el método de CO2 supercrítico garantiza una mayor pureza del extracto obtenido.

Aceite de CBD con el respaldo de calidad

Para dar respuesta a la necesidad de productos derivados del CBD de calidad, en Origin contamos con el respaldo de Laboratorios Naturasor y Soria Natural no solo en en la extracción del aceite de CBD, sino en todas las fases productivas de nuestros productos. Gracias a ello, podemos ofrecer aceites y cremas de CBD de origen totalmente natural, veganos, sin THC, sin gluten, seguros y con propiedades terapéuticas garantizadas.