Blog
Marihuana medicinal en España

La Marihuana Medicinal en España

El uso de la marihuana medicinal en España recibía recientemente un importante impulso, después de que en diciembre de 2020, en una decisión que puede calificarse de histórica, la ONU reconociese oficialmente -tras un informe favorable de la OMS– las aplicaciones medicinales del cannabis.

Se trata de un cambio importante de criterio en el que además España votó a favor, y que si bien no tiene consecuencias legales inmediatas y no es de obligado cumplimiento, abre nuevas puertas a la marihuana medicinal en nuestro país, donde el uso de cannabinoides para aplicaciones terapéuticas aún tiene mucho camino por recorrer.

¿Qué aplicaciones médicas tiene el cannabis?​

Existen estudios científicos que avalan el uso medicinal de algunos de los principios activos que contiene la planta de la marihuana, la Cannabis sativa, principalmente entre los pacientes con cáncer, en los que se ha comprobado que ciertas sustancias cannabinoides presentes en la planta mitigan el dolor y disminuyen muchos de los efectos causados por la quimioterapia

Además, en pacientes con esclerosis múltiple o que padecen fibromialgias o neuropatías, el uso medicinal del cannabis ayuda también a reducir los dolores, la inflamación y la rigidez muscular. También se ha comprobado su eficacia para reducir las convulsiones en personas con epilepsia, y existen investigaciones prometedoras en torno a sus beneficios para pacientes con Parkinson o Alzheimer.

Uso terapéutico de cannabinoides bajo prescripción médica en España​

En España, el uso y consumo de marihuana con fines medicinales, al margen de algunos medicamentos regulados que contienen principios activos –cannabinoides- obtenidos de la Cannabis sativa, está prohibido, y su posesión implica fuertes multas que pueden llegar hasta los 10.000 euros en caso de reincidencia.

Esto deja a las cerca de 300.000 personas que se calcula que en España usan el cannabis con fines terapéuticos para paliar los efectos o síntomas de su enfermedad, completamente desamparadas no sólo ante la ley, sino ante el propio sistema sanitario, que no reconoce ni ampara este uso. De hecho, no se conocen cifras reales porque, aunque el uso de la marihuana medicinal ha ido aumentando con los años, muchas personas tienen miedo a reconocerlo.

Bajo prescripción médica “oficial” (muchos médicos recomiendan a sus pacientes en confianza el consumo de cannabis), a día de hoy en España sólo es posible encontrar un uso terapéutico de cannabinoides en dos medicamentos aprobados por la Agencia Española de Medicamentos: uno contra las convulsiones para los niños con epilepsia, y otro (Savitex) usado para combatir la rigidez muscular en pacientes de esclerosis múltiple, que sólo se administra como último recurso si fallan otros tratamientos.

La reciente decisión de los países miembros de la Comisión de Estupefacientes de la ONU de retirar al cannabis y sus derivados de la Lista IV de la Convención sobre Drogas -lo que saca a la marihuana de una lista en la que se incluyen drogas como la heroína- podría marcar un antes y un después para el uso medicinal del cannabis, especialmente después de que la propia OMS pidiese en 2019 este cambio. Pero aún falta que esto se traduzca en un cambio legislativo y de mentalidad.

La dificultad de la investigación con cannabis

Y es que, hasta ahora, la mera investigación sobre el cannabis y sus aplicaciones medicinales se hacía extremadamente difícil. Si en general España adolece de una falta evidente de recursos para investigación, en el caso de los cannabinoides los investigadores se han topado hasta ahora con muchos obstáculos y trabas por parte de la Administración, lo que a su vez ahuyenta a posibles inversores.

Es más, ni siquiera se permite a los investigadores trabajar con la propia planta, sino que deben recurrir a compuestos ya procesados y presentes en medicamentos. Incluso tras la importante decisión adoptada por la ONU, aún no está claro qué pasa con sustancias cannabinoides no psicoactivas procedentes de la marihuana, como el CBD (cannabidiol), con propiedades anticonvulsionantes y antiinflamatoris y del que la propia OMS admite que no tiene riesgos para la salud.

El problema además es que la mayoría de las propiedades curativas y analgésicas del cannabis no se encuentran en el CBD, sino en el THC (tetrahidrocannabinol), que es justo la sustancia procedente de la marihuana con efectos psicoactivos; no obstante, los estudios han demostrado que la capacidad adictiva del THC es realmente baja debido a su lenta asimilación por el organismo, y muchísimo más baja que drogas como la cocaína, la heroína o el alcohol.

Está claro que en España es necesario un cambio legislativo para abordar de una vez por todas el uso terapéutico de la marihuana e impulsar la investigación en profundidad sobre sus beneficios, sus efectos secundarios, las dosis adecuadas… Una regulación traería además otras ventajas, como evitar el consumo excesivo por parte de pacientes oncológicos, por ejemplo: éstos recibirían una dosis prescrita por el médico, en lugar de comprarla en el mercado negro y consumirla sin supervisión médica alguna.

Cannabis medicinal en España

¿Qué es el CBD?​

A medida que en los últimos años los beneficios del uso de los principios activos presentes en la Cannabis sativa se han ido conociendo, han ido apareciendo en el mercado productos como aceites o cremas de CBD. El cannabidiol (CBD) es de hecho el 2º cannabinoide más abundante en la marihuana tras el THC: ambos son cannabinoides que imitan a otro cannabinoide natural producido por nuestro cuerpo, la anandamida.

La marihuana es la única especie del mundo que produce cannabinoides, que son sustancias presentes en los animales y seres humanos de manera natural que regulan múltiples funciones. En España, el uso del CBD está limitado por ahora a un uso tópico. Los estudios científicos han confirmado que no provoca efectos secundarios, ni es tóxico en ninguna forma para quienes se lo administran. Al contrario que el THC, el CBD no tiene efectos psicoactivos.

El CBD, que encontramos por ejemplo en el aceite hidratante natural CBD, posee cualidades terapéuticas también importantes: no sólo es capaz de reducir los efectos tóxicos del THC (somnolencia, falta de coordinación, etc), sino también los efectos secundarios de otros medicamentos, o de la quimioterapia.

Se han comprobado los beneficios del CBD contra la aparición de tumores, pero también para reducir los vómitos, los temblores y la inflamación, ofreciendo un alivio importante en pacientes con dolor muscular o con enfermedades crónicas degenerativas tales como la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple.

Aunque cada vez más voces piden que se abra un debate nacional sobre la regularización de la marihuana medicinal en España, y aunque se sabe que el consumo de marihuana es menos tóxico que el alcohol o el tabaco, el uso del cannabis con fines terapéuticos aún afronta muchos obstáculos en nuestro país, incluso aunque la propia OMS haya reconocido los beneficios de cannabinoides como el CBD o el THC. Esperemos que, por el bien de cientos de miles de personas, esto cambie en un futuro cercano.