¿Qué es el Sistema Endocannabinoide Humano?

¿Qué es el Sistema Endocannabinoide Humano?

La creciente popularidad de las cremas de CBD ha despertado le interés por saber más acerca del sistema endocannabinoide humano. ¿Te gustaría saber qué es, así como entender su funcionamiento e importancia para la salud y el bienestar? Te lo aclaramos a continuación.

Sistema Endocannabinoide: ¿Qué es?

El Sistema Endocannabinoide, conocido por sus siglas en inglés ECS es un importante aliado en la regulación y equilibrio de un gran número de procesos de nuestro organismo. En líneas generales, podemos afirmar que es un complejo sistema de comunicación celular formado por distintos receptores cannabinoides esparcidos en las más múltiples zonas de nuestro organismo, con impacto en diversas funciones fisiológicas.

Este “sistema de comunicación celular” es de vital importancia a la hora de conectar y coordinar el organismo y algunas de nuestras funciones fisiológicas y patológicas con el mundo exterior. A través de los sentidos, nuestro organismo puede entender nuestras necesidades y las necesidades de nuestro cuerpo, procesarlas y convirtiéndolas en procesos relacionados con funciones como la memoria, el apetito, el estado anímico o la reproducción, entre otros.

El Sistema Endocannabinoide Humano

El SEC o Sistema Endocannabinoide Humano es un sistema que se encarga de ejecutar y coordinar la comunicación intercelular, regulando una amplia diversidad de funciones psicológicos u orgánicas como el aprendizaje, el balance energético, las emociones, la agregación plaquetaria, la percepción del dolor, la renovación de las células dérmicas, la vasodilatación, etc. 

Ignorado durante mucho tiempo e identificado por primera vez en 1964 en Israel por los investigadores Israel Raphael Mechoulam, Yechiel Gaoni y Habib Edery, el Sistema Endocannabinoide es una prueba de que nuestro organismo todavía nos reserva grandes descubrimientos que pueden ayudarnos a entender algunos procesos muy complejos e incluso aportar esperanza en el tratamiento y cura de enfermedades crónicas.

Una de las grandes importancias de este sistema neuromodulador generalizado reside en su capacidad para adaptar la respuesta a las agresiones endógenas y ambientales, jugando un papel fundamental en la manutención estable de los procesos internos que regula.

Relación entre el sistema endocannabinoide y el CBD
Relación entre el sistema endocannabinoide y el CBD

Cómo se compone el Sistema Endocannabinoide

El sistema EC está compuesto por los receptores de cannabinoides CB-1, CB-2 y el receptor huérfano GPR55, además de los ligandos endógenos Anandamida (AEA), 2-araquidonil glicerol (2-AG), así como éter-2-araquidonil-glicerol, virodamina y N-araquidonil dopamina que están unidos a los receptores CB1 y CB2 a modo de llave; además de las enzimas responsables de la síntesis y degradación de los endocannabinoides. La activación de otros receptores, como el receptor serotoninérgico de tipo 1A (r5-HT1A), también repercute en la actividad del Sistema Endocannabinoide (SEC).

Además de encontrarse en el ser humano, el SEC también se ha identificado en anfibios, mamíferos, pájaros y otros animales, con el mismo principio de funcionamiento a través de los receptores del Sistema Endocannabinoide.

Los receptores cannabinoides

Como hemos comentado anteriormente, los principales receptores que forman el sistema cannabinoide son los receptores conocidos como CB1 y CB2, además del receptor huérfano GPR-55 que, unidos a endocannabinoides como la Anandamida (AEA) y 2-araquidonil glicerol (2-AG), están presentes en el sistema nervioso central y periférico. Estas dos substancias -AEA y 2-AG- son derivadas del ácido graso araquidónico, un ácido graso presente en las membranas de las células y que desempeña el papel de precursor en la síntesis de distintos componentes bioactivos. 

Los endocannabinoides se generan a demanda en respuesta al dolor o, en otras palabras, a los altos niveles de actividad de la vía nociceptiva. Tanto en los casos relacionados con dolor agudo como en los asociados al dolor crónico, los receptores endocannabinoides son capaces de producir efectos antinociceptivos, lo que refuerza su importancia como analgésicos endógenos

En el Sistema Endocannabinoide, estos componentes se expresan de forma ubicua a través de las vías nociceptivas pudiendo, por lo tanto, regular la señalización nociceptiva en diversos sitios como en la periferia, en el asta dorsal de la médula espinal o incluso en el cerebro, en zonas asociadas al dolor supraespinal. 

Además de la sensibilidad al dolor, los receptores cannabinoides, como el CB1, también se manifiestan en otras zonas del cerebro y en algunos órganos periféricos como el hígado, el tracto gastrointestinal, los pulmones, los órganos reproductivos, las células pancreáticas, entre otros. Por otra parte, los receptores cannabinoides CB2 se distribuyen principalmente en células periféricas como las fibras nerviosas de la piel o en algunas células del sistema inmunitario como los monocitos, linfocitos, neutrocilos o macrófogos. Asimismo, se han detectado receptores CB-2 también en el sistema nervioso central (CNS), con importantes evidencias de su presencia en las neuronas humanas, lo que sugiere la participación de los receptores endocannabinoides en procesos emocionales como la depresión, la memoria, la ansiedad o incluso patologías como la esquizofrenia. 

Cómo se relacionan el sistema endocannabinoide y el CBD

Además de los cannabinoides producidos por el cuerpo (los endocannabinoides), existen otros tipos de cannabinoides que pueden interactuar con el Sistema Endocannabinoide Humano, como, por ejemplo, el THC o el CBD –cannabinoides producidos por las plantas o fitocannabinoides.

Gracias al eCS, los cannabinoides naturales como el CBD o el THC pueden unirse a los receptores endocannabinoides CB1 y CB2 y actuar en diversas funciones fisiológicas del organismo, ayudando en el tratamiento de una gran variedad de síntomas. 

Asimismo, unidos en el cerebro y en todo el cuerpo a los receptores CB-1 y CB-2, el CBD puede interactuar en diversas funciones del organismo, proporcionando resultados muy beneficiosos en el tratamiento afecciones mentales (como el estrés o la ansiedad) o en patologías físicas (como el dolor agudo o crónico, inflamación, convulsiones, entre otros).

Otra de las importantes formas de interacción del CBD con el sistema cannabinoide es su capacidad de modificar la actividad de enzimas y proteínas de transporte de este sistema, como la anandamida, que es uno de los endocannabinoides más abundantes y producidos de manera natural por nuestro cuerpo y conocida también como la “molécula de la maravilla”, por su capacidad de mejorar el humor al fijarse a los receptores cannabinoides de nuestro cuerpo.

No obstante, es muy importante aclarar la asociación entre el cannabis y la dopamina y la sensación de bienestar que puede producirse por la acción de la anandamida. Mientras que la dopamina transmite mensajes de forma directa entre las neuronas, los endocannabinoides (como la anandamida) se comunican a través de la interacción con los receptores endocannabinoides encontrados en las neuronas esparcidas por todo el cuerpo. De este modo, el CBD y el THC actúan de forma distinta en el organismo. Mientras que el nivel máximo de THC es de 0.2% en el cultivo de la planta y se caracteriza por producir una sensación psicoactiva (lo que caracteriza su uso lúdico), la anandamida produce un efecto calmante en el cerebro.

El sistema endocannabinoide y los beneficios del CBD

En resumen, podemos afirmar que el sistema endocannabinoide es un sistema de comunicación intercelular que participa en diversas funciones biológicas de nuestro cuerpo. En ese sentido, determinadas células del organismo contienen receptores para los cannabinoides, compuestos bioactivos que producen diferentes acciones al interactuar con el sistema endocannabinoide humano.

Gracias al sistema endocannabinoide, nuestro organismo puede procesar los cannabinoides de la planta del cannabis y beneficiarse de todas las cualidades terapéuticas del CBD -uno de los cannabinoides presente en el cannabis, sin temer los efectos psicoactivos de la planta. En los últimos años, la investigación sobre las propiedades medicinales del CBD ha avanzado a pasos agigantados, lo que nos permite relacionar sus beneficios con el tratamiento de una amplia variedad de dolencias y síntomas como el dolor, estrés, ansiedad, cuidado de la piel, aumento de la capacidad pulmonar, tratamiento de patologías neurodegenerativas u oculares, entre otras.